lunes, 30 de enero de 2012

Capítulo 6: La nube aparece

Capítulo 6: La nube aparece

Otro día pasaba y Sakura recordó lo que Mariano le había dicho la tarde anterior. En cuanto encontrara los dos guardianes que le faltaban, harían la entrega de los anillos Scerecio y se marcharían a la mansión. Esa idea no le agradaba para nada, ella no quería marcharse a ningún lugar, solo quería quedarse en su casa con su madre como siempre. Además estaba eso de los guardianes y los anillos... Por lo que Mariano le había explicado, eran unos anillos que eran capaces de sacar una especie de llama y que le daban más poder. Era algo que Sakura no llegaba a comprender, ¿una llama? Fuera lo que fuera, ya se lo explicarían, solo esperaba que no fuera muy peligroso. Solo quedaban dos guardianes más, aunque ella en realidad nunca quiso que nadie se uniera, ni siquiera ella, al final había conseguido guardianes. Con un poco de suerte no se uniría nadie más, y si lo hacían esperaba que fuera muy tarde para así poder quedarse aquí un poco más. Al principio la idea de marcharse no le convenció y se negó rotundamente, pero tras hablarlo detenidamente con su madre comprendió que ese era su deber como la hija del anterior jefe de la familia, así que decidió hacerlo por su padre. Fue caminando hasta el instituto, esta vez fue más pronto de lo habitual, por tanto nadie la acompañó, prefería ir sola para pensar sobre todo eso. 
Empezó a pensar en lo de su padre. Se había ido hace más o menos un mes por un viaje de negocios. Antes de saber que era de la mafia le dijo que se iba porque en su trabajo como administrador debía ir a otro país a una conferencia. Ahora se había enterado que debía ir a una misión muy peligrosa e importante, pero hacía una semana había desaparecido y no encontraron ni rastro de él. Al pensar eso se entristeció mucho y se preguntaba si su padre seguía aún vivo, y si lo estaba en qué lugar del mundo podría estar. Algunas lágrimas le asomaron por los ojos y rápidamente las secó. Solo esperaba que su padre estuviera bien, dondequiera que estuviera. De pronto escuchó unas voces por detrás.
- ¡Boss   *jefa! - Dijo Hikari mientras corría al igual que Kairi hacia Sakura. 
- ¡Buenos días Saku-chan! - Saludó Kairi animada. - Fuimos a tu casa, pero tu madre nos dijo que saliste antes, así que tuvimos que darnos prisa para alcanzarte.
- Buenos días a las dos. Lo siento, hoy salí algo antes. - Por una parte se alegró de que ellas dos estuvieran  con ella, si seguía dándole vueltas a lo de su padre se pondría más triste aún. Llegaron al instituto donde todo estaba muy animado. Una chica se acercó a ellas, la misma con la que hablaba Hikari en su entrenamiento de Karate. 
- ¡Hikari! - Dijo mientras saludaba con la mano. - Oye, ayer te fuiste muy rápido del entrenamiento. El profesor dijo que tenemos que ir mañana y pasado para entrenar más. 
- Oh, vaya... Bueno, de todas formas pensaba entrenar mañana con Sakura, así que lo aplazaremos. - Dijo Hikari, mientras Sakura la miraba sorprendida ya que no le había dicho nada sobre entrenar en ningún momento. 
- ¿Ella también entrena? Que raro... Por cierto, yo soy Sakya. - Dijo presentándose. Aquella chica también parecía muy fuerte al igual que Hikari. Estaban tranquilas cuando por detrás apareció Kotaro.
- ¡¡Hooolaa a todas!! - Dijo gritando y muy animado. 
- Dios... ¡No chilles desde por la mañana temprano! - Protestó Hikari.
- ¿Cómo está hoy mi familia? - Dijo muy feliz por aquello de la mafia que creía que era algo divertido y sin riesgos. 
- ¿Familia? - Preguntó Sakya. Hikari le hizo una seña. - Entiendo... Hikari, ¿puedes venir un momento por favor? - Dijo mientras la alejaba del resto. 
- Hikari, ¿te has unido a una familia? - Dijo muy seria. 
- Si... Ya se que te dije que no lo haría, pero... Sakura no es... no parece que sea como los otros jefes de la mafia. 
- Ay... Sabía que al final lo harías. 
- Pero de verdad que no es igual, ella no piensa en asesinar, solo... No se, no es igual, de verdad.
- Are... Ahora me voy a quedar sola... - Dijo con un tono triste como para dar pena. 
- Sakya... Lo siento, pero... - A Hikari se le ocurrió una idea. - ¡Ey! ¿Por qué no te unes también? Aún no están todos los guardianes, y así podríamos ser de la misma familia. 
- Oh... ¡Eso sería genial! Pero... ¿Crees que Sakura aceptará que entre? Apenas me conoce...
- Tranquila, seguro que si. 
Caminaron de nuevo hacia donde estaban los demás. 
- ¡Boss! Sakya se unirá también, ¿vale? - Dijo Hikari. Vio la cara de asombro de Sakura, así que se explicó mejor. - Sakya ya conocía la mafia, sus padres al igual que los míos pertenecieron a la mafia. Bueno, sus padres aún pertenecen, así que al enterarme entrenamos juntas. - Hizo una pausa para que asimilara todo. - Yo... Yo quería hacerme más fuerte para unirme a una familia y así poder proteger a mi hermana. Así que entrenamos juntas desde hace un tiempo, y como ella no tiene ninguna familia, podría unirse a la nuestra. - Dijo un poco más triste. Sakura se preguntaba por qué debía proteger tanto a su hermana, aunque ni siquiera sabía que tenía una. Por el tomo que tenía Hikari al hablar de ello, pensó que a lo mejor le pasó algo a sus padres, tal vez lo mismo que al suyo. De todas formas prefirió no preguntar, seguramente con el tiempo lo acabaría sabiendo. A la vez los demás se sorprendieron porque no esperaban que Sakya también supiera sobre la mafia, y Kotaro se sorprendió mucho al saber todo eso de Hikari y Sakya que habían sido sus compañeras de Karate durante muchos años. 
- Bueno... Yo... No se si debería unirse, esto de la mafia... - Recordó que ella ya sabía sobre la mafia y que seguramente por eso sería fuerte. - Aunque si ya sabes sobre la mafia... Supongo que no habría problemas.
- Muchas gracias Sakura. - Dijo Sakya feliz, aunque Sakura no lo estuvo tanto al recordar que solo le faltaba un guardián. Se preguntaba como sería su último guardián... Pese a todo eso de la mafia, se alegraba de haber encontrado tantos buenos amigos que estuvieran con ella y la apoyaran. Solo por eso, merecía la pena estar en la mafia, así que se propuso luchar todo lo que pudiera por sus amigos, por su familia.

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